Septiembre 1998 LA VOZ DE SIÓN
¿Cómo se ha enseñado?
Bautizo
El Bautizo Es el Signo de un Pacto
Dios ha hecho promesas a la gente y ha hecho pactos con ellos.
Dios ha confirmado los pactos con señales visibles. Dios
no necesita señales para recordar sus pactos pero el hombre,
que es débil y tiene una débil memoria, si.
Dios hizo su primer pacto con Noé y sus hijos. Estableceré
mi pacto con vosotros, y no exterminaré ya más toda
carne con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio
para destruir la tierra. Y dijo Dios: Esta es la señal
del pacto que yo establezco entre mí y vosotros y todo
ser viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos:
Mi arco he puesto en la nubes, el cual será por señal
del pacto entre mí y la tierra.(Gn. 9:11-13)
Dios hizo otro pacto con Abraham. Dios llamó a Abraham
y le hizo a él una promesa. Abraham aceptó el llamado,
creyó en la promesa y fue justificado por la fe. Dios puso
la circuncisión como una señal de este pacto.
Dios hizo un tercer pacto en su Hijo, el Señor Jesús.
La Biblia lo llamó un nuevo pacto. Como una señal
de este pacto, Jesús estableció el bautizo, diciéndole
a sus discípulos, justo antes de su ascensión al
cielo: Por tanto, id, y haced discípulos a todas
las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, y del
Hijo, del Espíritu Santo; enseñándoles que
guarden todas las cosas que os he mandado (Mt. 28:19,20).
Este pacto es el cumplimiento del plan de salvación de
Dios.
Bautizo y Fe
El evangelio de Marcos relata que Jesús le dijo a sus discípulos:
Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que
no creyere, será condenado. (Mr. 16:15,16).
El orden de trabajo de Dios se muestra, claramente, en esto: primero
el evangelio, después la fe y después el bautizo.
El mismo orden es algo visto en la descripción familiar
de arrepentimiento en los hechos de los apóstoles. Cuando
el sirviente de cámara de la Reina Candace escuchó
el evangelio que Felipe le predicó, explicándole
los escritos de Isaías, el eunuco creyó y quiso
ser bautizado. Felipe dijo: Si tu creíste con todo
el corazón, tu bien puedes. El eunuco confesó
su fe y Felipe lo bautizó (Hch. 8:26-40).
Pedro predicó el evangelio en al casa de Cornelio y los
oyentes le creyeron. Dios les dio a ellos su espíritu y
ellos fueron bautizados primero fe después bautizo.
El que cree y es bautizado será salvado, el que cree no
será condenado.
Los Niños No lo Merecen?
El bautizo de niños ha dividido la mente de los hombres.
Ya durante la reforma había aquellos que se oponían
al bautizo de los niños y todavía hay los que se
oponen. Ellos no han aceptado el bautizo de niños ya que
no hay una directriz clara, para ello, en la Biblia y en sus mentes,
un niño no puede entender o saber como creer.
Lutero batalló violentamente contra esta comprensión.
En el Gran Catecismo el dijo esto: De nuevo encontramos una pregunta
relacionada con el bautizo de niños. Creen, también,
los niños y es correcto bautizarlos? ... Digan entonces,
que el bautizo de niños complace a Cristo y está
suficiente probado por su propio trabajo. (Gran Catecismo
IV:47,49).
Entonces, Cómo Actuó Cristo?
Los discípulos una vez disputaban en quien era el más
grande en el reino del cielo. Entonces Jesús tomó,
y presentó, un pequeño niño como el más
grande en el reino, como un cristiano modelo. Él
exhortó a sus seguidores a recibir a los niños en
su nombre y los previno de ofenderlos por que ellos creen en Él
(Mt. 18:1-6).
En otra ocasión Jesús dijo: Dejad a los niños
venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales
es el reino de Dios. (Mr. 10:14).
Dónde encontraríamos alguien más aceptable
para un bautizo que un niño? La circuncisión, en
el antiguo testamento, también apoya el bautizo de niños.
Se hacía a los ocho días.
En la Cristiandad este asunto ha sido estudiado desde el ángulo
del trabajo de redención de Cristo. Cristo nació
un hombre como nosotros. Con su concepción libre de pecado
y nacimiento Él ha santificado nuestro nacimiento. Nosotros
hemos nacido a una generación redimida y expiada, dentro
la asociación del trabajo de redención de Cristo.
Por lo tanto, aún un niño pequeño es justificado.
Aquellos que se oponen al bautizo de un niño parecen tener
el entendimiento que la fe es un trabajo de hombre, por el cual
él se muestra a si mismo como aceptable como un niño
de Dios y por bautizo. Pero la fe, de que habla la Biblia, es
un regalo de Dios. Aún la gracia que hemos recibido por
gracia. Los que desprecian el bautizo de niños no tienen
honradez de fe sino honradez de trabajos.
Bautizo y Buena Conciencia
En el bautizo, Dios une a un niño para ser cuidado en el
compañerismo de su congregación. En conexión
con el bautizo a un niño se le da un nombre. Entonces el
esfuerzo comienza como un niño de Dios con ese nombre.
A medida que el niño crece, su batalla personal contra
el pecado comienza el bautizo lo obliga a él a esto.
Pablo escribe a los romanos: ¿O no sabéis
que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús,
hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente
con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo
resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así
también nosotros andemos en vida nueva (Ro. 6:3,4).
El Pequeño Catecismo dice: Esto significa que el
viejo Adán en nosotros debe, por la tristeza y el arrepentimiento,
ahogarse y morir, con todos los pecados y malos deseos, y que
de nuevo el hombre nuevo debe, diariamente, adelantarse y levantarse,
que deberá vivir ante Dios con honradez y pureza por siempre
(Pequeño Catecismo Parte IV,4).
Muchos se han mantenido en la fe de la niñez y el pacto
del bautizo. Sin embargo, muchos más han perdido su fe
infantil y buena conciencia. El esfuerzo se ha olvidado, la conciencia
endurecida y terminó de reprender, en vez de fe ha venido
descreimiento. Dios aún busca a esos perdidos y los llama
a través de su reino. Cuando el perdido recibe la gracia
del
arrepentimiento, él vuelve al pacto del bautizo. No necesita
ser bautizado de nuevo, por que el precioso pacto de buena conciencia
es segura y fuerte de parte de Dios.
Juhani Uljas
Traducido del Siionin Lähetyslehti, números 7-8, 1997